No sé cómo llamar a esta entrada.
Me gustan las palabras. Siempre me han gustado. Usarlas
bien, con propiedad, con responsabilidad. A lo mejor por eso me fastidia tanto la gente que, aún con cierta edad, habla con el culo. Para mí los peores son, sin duda, esos que van por la vida usando términos según les conviene, cambiándoles el significado, o dándoles la vuelta por todo el morro. Intentando, quizás, provocar alguna reacción en los que escuchan; conseguir que les den la razón, que les rían las gracias, o simplemente meterles miedo…
A saber,
INJURIA = OFENSA, AGRAVIO.
AGRAVIO = PALABRA, GESTO O ACCIÓN QUE OFENDE O MOLESTA A ALGUIEN.
OFENDER = HUMILLAR O MENOSPRECIAR A ALGUIEN.
MENOSPRECIAR = VALORAR EN MENOS DE LO QUE SE MERECE.
HUMILLAR = CAUSAR SENSACIÓN DE VERGÜENZA O DEGRADACIÓN EN
Hace cuatro años que me licencié (joé, que mayó). Pero, pese a mis lagunillas mentales, aún recuerdo las tardes que algunos de mis profesores perdieron en explicarnos el significado y la importancia de uno de los pilares en los que se sustenta la democracia. O sea, la libertad de expresión. A la que había que respetar y no tomar a la ligera, entre otras cosas por no meterte en ningún follón legal.
Vamos, con esto quiero decir que uno no puede utilizar un medio de comunicación para publicar lo que le dé la gana, pese a la libertad de expresión. Pero sí que puede decir la verdad, y más cuando ésta está al alcance de cualquiera que se tome la molestia de levantar la vista y observar.
Pues eso, que no me toquen las narices. Este blog no injuria, porque este blog no ofende, ni humilla ni menosprecia, porque valora tal y como se merece.
PD- De la entrevista salí contenta, encantada con el sitio, la gente y el trabajo. Aprendería hasta un programa nuevo de edición (el Velocity Cut, o algo así) del que no tengo ni idea. Pero aún me queda un mes para saber si aprobaré las asignaturas, así que, a seguir soñando...



Loren dijo
Madre mía, cada que me meto en este blog salgo con más miedo.
¿Es qué te han vuelto a decir algo? Espero que no.
Yo también aprecio mucho las palabras, ellas son mis amigas y me cuidan y miman, pero algunas veces, también se pueden volver en nuestra contra...
Los que escribimos un blog corremos con este riesgo, pero eso nos hace más duros y auténticos.
Un besazo
Nos vemos por mi blog
14 Febrero 2007 | 05:37 PM