¿Por qué lo hacemos?
Mentir está mal, todos lo sabemos, nos lo repiten una y otra vez desde que nacemos. Primero nuestros padres, luego nuestros profesores y así, el resto del mundo que nos rodea. A simple vista sería fácil aceptarlo y ponerlo en práctica, ¿no? Es una información clara y precisa; la asumes, la llevas a cabo y ya está. Pues no.
El ser humano es la hostia. ¿Por qué narices no paramos de mentir, de fingir? Pensar un momento en ello, ¿cuántas veces durante el día de hoy habéis fingido que no os ha sentado mal algo que en realidad os ha tocado los cojones? ¿O habéis puesto vuestra mejor sonrisa al cruzaros con esa persona que borraríais de vuestra vida de un plumazo?
¿Pero por qué lo hacemos? ¿Porque nos conviene? ¿Porque en el fondo nos gustaría a todos ser actores y nuestra frustración al no conseguirlo nos obliga a interpretar una y otra vez el papel de alguien que no somos? ¿Porque es más fácil, menos complicado que decir la verdad? ¿Realmente es por eso?
Pues yo creo que mentimos porque sí, porque abrimos la boca y nos sale un sí, cuando en realidad querríamos decir no. Y porque la mayoría de nosotros no tenemos cojones de decir siempre la verdad; la verdad de lo que pensamos, de lo que queremos, de lo que nos gusta y lo que no. Quizá mentimos por miedo a la reacción del otro, a que nos juzgue, a caer mal, a no gustar.
¿Os habéis parado a pensar alguna vez en la importancia que le damos a lo que los demás piensan de nosotros? Demasiado, ¿no? Por eso algunos tenemos fama de poco sociables, porque nos importa menos lo que opinen. Mejor solos que rodeados de gilipollas, supongo.
Y una última cosa: ¿cómo logras sentirte a gusto con alguien que critica constantemente a una determinada persona a la que, sin embargo, trata como si le cayera de maravilla? ¿No pensaríais, "joder, a saber lo que irá diciendo por ahí de mí"? Yo no logro sentirme cómoda con este tipo de peña, por eso prefiero mantenerme al margen, o lo que para muchos es ser menos sociable.
Es una pena, pero la confianza no es una de mis virtudes. Lo único bueno es que si puedes fingir sinceridad puedes fingir cualquier cosa, o eso dice House, que es el puto amo, pero yo qué sé.
