Y el Goya es para... Daniel Sánchez Arévalo.
La Gala de los Goya fue el pasado día 28. He tardado en escribir sobre la sensación que me dejó, pero como no tengo que rendirle cuentas a nadie en este blog, ¿qué más da?
El caso es que no quiero dejar pasar la oportunidad de decir que me alegro muchísimo de que el Goya a la mejor dirección novel se lo haya llevado Daniel Sánchez Arévalo, por “Azul oscuro casi negro”.
Fue un puntazo verle recoger el premio después de 12 cortos (acaba de terminar otro que se llama “Traumatología”), que con su primer largo se ganara una nominación y le dieran el Goya. Sin duda, un buen ejemplo de lo que surge al combinar talento, trabajo y esfuerzo.
Lo mejor fue oírle al día siguiente en “Versión española” decir que no pensaba dejar de hacer cortos (bien!!!), porque lo que le interesaba era seguir contando historias, independientemente de su duración. Y eso mola escucharlo.
No soy de las personas que piensan que los que consiguen llegar a cierto nivel deberían dejar de hacer cortos, para dejarle sitio a los que van llegando. Al contrario, con ellos aprendes y disfrutas. ¿Acaso no se trata de eso?
En su blog (www.clubcultura.com/diariode/25/DanielSanchezArevalo.html), aprovecha para agradecer como Dios manda el Goya. Y hay una parte en la que dice: "A todos los que tienen una historia que contar y aún no lo han conseguido. Si yo he podido, vosotros también".
El tío se sale. Y desde aquí, recomiendo su trabajo, en cualquier duración, corto o largo.
¡ENHORABUENA!
